Fisiologia del Pelo

El crecimiento del folículo piloso es un proceso cíclico en el que se alternan períodos de crecimiento (anágeno) que duran aproximadamente 2-3 años, con otros de reposo (telógeno) de duración aproximada de 3 meses.

El paso de anágeno a telógeno es un fenómeno regresivo que se denomina catágeno, y que precisa tan sólo de pocas semanas (2-3), produciéndose en esta fase la reabsorción de la mayor parte del folícilo localizado por debajo de la protuberancia.

Las fases del ciclo folicular comprometen toda la porción del folículo piloso que está por debajo de la zona que corresponde a la desembocadura de la glándula sebácea e inserción del músculo erector del pelo.

FASE ANÁGENA
Aproximadamente, 50-100 cabellos caen cada día y son reemplazados por nuevos cabellos en anágeno. Los folículos en anágeno son muy activos metabólicamente, lo que explica su sensibilidad a la deprivación nutricional y las noxas químicas.

La mayoría de los pelos de un cuero cabelludo normal están en fase de anágeno (aproximadamente el 85%) distribuidos de forma más o menos homogénea, de forma que cada 100 folículos pilosos vecinos, el 85% aproximadamente se hayan en fase anágena. Este porcentaje es algo variable según los individuos y diferente según la región anatómica del organismo.

El tamaño de los pelos en anagen es muy variable, desde los grandes pelos terminales de cabello y barba hasta los diminutos vellos de la piel lampiña.

El tamaño de algunos folículos cambia durante la vida de una persona. El suave pelo facial del niño se transforma en la barba de un hombre, el vello de axilas y pubis se alarga y engruesa durante la pubertad, y muchos pelos de la cabeza se miniaturizan durante el proceso de alopecia androgenética.

Tanto el vello como el pelo terminal pasan por todo el ciclo de vida folicular, pero el anagen es más corto en el vello.

El pelo en anagen está situado en profundidad en dermis reticular y grasa subcutánea, por lo que al estar firmemente adherido sólo puede ser observado mediante biopsia o al arrancarlo con fuerza. Dicho arrancamiento resulta doloroso y distorsiona las estructuras anatómicas.

La raíz (o parte inferior del pelo una vez desprendido) en anagen presenta un aspecto abierto, desflecado, está pigmentada y conserva parte de la vaina interna adherida a la misma; por todo lo cual puede ser fácilmente distinguible al microscopio óptico o la lupa.

FASE DE CATÁGENO
Corresponde a la fase de transición entre el período anabólico y el catabólico del ciclo folicular. En este momento se detiene el ritmo mitósico celular, liberándose el tallo piloso de la papila dérmica.

La parte proximal del bulbo se queratiniza retrayéndose hacia el área de inserción del músculo erector del pelo y dejando un pequeño grupo de células matriciales (germen epitelial secundario) que serán las que generarán las células germinativas de la nueva fase del anagen.

Este patrón de regresión se repite una y otra vez al final de cada ciclo, constituyendo un misterio de la biología folicular porque los queratinocitos de la matriz, cuyo índice proliferativo es uno de los más elevados del organismo, de una forma abrupta dejan de proliferar y entran en el período de regresión catágeno.

En la fase de catágeno se encuentran en 1% – 2% de los cabellos, presentando su raíz aspectos intermedios entre las raíces anagénicas y telogénicas.

FASE DE TELÓGENO
Es la fase de reposo del folículo piloso, a partir de ésta se iniciará la nueva fase anagéna.
El pelo se halla suelto dentro del folículo y se desprenderá en cualquier momento espontáneamente. El cabello, lógicamente, puede arrancarse sin producir dolor. La raíz telogénica es una raíz retraída, en forma de barra o maza y sin vaina interna adherida.

Aproximadamente, del 10% a 15% de los pelos se hallan en fase de telógeno, siendo el porcentaje muy variable para cada persona. Entre un 4% y un 25% de pelos en fase de telógeno es normal, más del 25% es patológico.
Hay ciertas épocas del año, sobre todo en el otoño, en las que se presenta un cierto grado de muda del cabello, incrementándose el porcentaje de cabellos en fase telogénica.
En circunstancias fisiológicas (postnatal, postparto) o patológicas (estrés, fiebre prolongada…) se produce también un aumento del recambio capilar (efluvio telogénico).

Teniendo en cuenta los porcentajes normales del cabello en la fase de anágeno (85%), catágeno (1%-2%) y telógeno (13%-14%), y que este recambio de cabello fisiológico se produce cada 3-4 años, y sabiendo que la cantidad normal de cabello en el cuero cabelludo es, por término medio, entre 100.000-130.000 cabellos, se deduce que la pérdida diaria de cabello es entre 60 y 120.

Las cifras cuantitativas referentes al cabello por término medio se conocen como la regla de los múltiplos de 10:
Crecimiento lineal del pelo: 10 mm al mes.
Fase de anágeno: 1.000 días Fase de catágeno: 10 días Fase de telógeno: 100 días.